Hoy en día todos en algún momento hemos visto algún parque eólico mientras viajábamos en coche o caminábamos por el monte, y siempre nos sorprende su majestuosidad con aquellos enormes molinos dando vueltas de forma lenta pero continua.
El gobierno y las grandes empresas energéticas nos venden esta energía como una fuente segura y limpia capaz de solventar el problema energético de nuestro tiempo y darnos la independencia poco a poco de los combustibles fósiles. En esto no se equivocan.
Pero lo que no nos dicen son los problemas que esta energía trae a los ecosistemas y al mundo
natural en general. Uno de sus mayores problemas es la muerte que causa cada año a la avifauna del medio, sobretodo a rapaces y planeadoras. Según un informe elaborado por el biólogo Jesús María Lekuona realizado en 2001 cada aerogenerador produce una mortandad de 0,36 aves al año, si multiplicamos esta cifra por los 15.890 aerogeneradores aproximados que existen en España el número total de aves muertas por ellos asciende a 5.720 aves al año.
Otro problema bien conocido es el impacto paisajístico y ambiental causado por estos grandes aerogeneradores. No hace falta decir que estos suelen estar enclavados en lugares pintorescos, de una gran belleza natural y ampliamente visibles. Además para su construcción y posterior mantenimiento es preciso la elaboración de anchas vías de paso para la maquinaria y técnicos, es decir, se hace un decapado profundo del suelo, eliminando así especies vegetales de gran interés que a la vez sirven de refugio o alimento para la fauna existente y favoreciendo la erosión del lugar.
Sabiendo esto nos damos cuenta de que esta energía "limpia" le sale muy cara al medio ambiente.
Aparte de estos problemas ambientales también existen otros de tipo logístico. Uno de ellos es que estos parques eólicos se sitúan bastante lejos de los núcleos de población que más energía demandan, es decir, que la energía producida por ellos puede satisfacer a los municipios que estén a su alrededor pero no a las grandes urbes, no teniendo estas otra opción que seguir utilizando energías no renovables. Para solventar este problema se está probando con baterías, células de hidrógeno y aire comprimido subterráneo para poder almacenar la energía y transportarla a los grandes demandantes, pero se está viendo que estas opciones son ineficaces o resultan muy costosas.
Actualmente los expertos creen que la solución a este problema serían las redes de suministro de alto voltaje en corriente directa (AVCD), que serían capaces de transportar la energía de las fuentes renovables a largas distancias con una pérdida mínima.
Otro problema logístico es que la energía eólica es variable en cada momento, por lo que no podría utilizarse como energía base, ya que los momentos punteros de demanda energética pueden no coincidir con los momentos de mayor viento en los parques eólicos.
Volviendo al tema ambiental existen varias soluciones posibles que menguarían considerablemente el impacto a los ecosistemas y la muerte de avifauna.
Una de estas soluciones es la creación de parques eólicos marinos. Estos parques causarían un impacto paisajístico mínimo ya que no estarían a la vista de muchas personas y además su impacto en la avifauna marina también sería mucho menor al no estar estos situados en zonas frecuentadas por aves. Otra de sus ventajas es que se ha comprobado que en la base sumergida de los aerogeneradores se albergan ecosistemas parecidos a los arrecifes. El gran inconveniente de este método es el coste superior de instalación que el de un parque eólico convencional.
Otra solución es cambiar el tipo de aerogenerador por otro modelo más seguro como el recién nacido "tornado". Los aerogeneradores convencionales miden 70 metros de altura, mientras que "tornado" solamente mide 3 metros. Otra gran diferencia es el funcionamiento, este aerogenerador no tiene aspas, sino que al entrar el aire en su interior se crea un vórtice que crea corrientes continuas (incluso en ausencia de viento) que son las que crean la energía, es como un tipo de centrifugado de aire por decirlo de alguna forma. Con vientos de 14 km/h "tornado" asegura una potencia de 200 vatios, llegando a alcanzar la eficiencia de un aerogenerador normal con vientos algo más fuertes.
Supuestamente "tornado" ya está en funcionamiento en los montes Sibillini (Italia) desde el pasado mes de junio, así pues solo queda esperar sus resultados.
Como conclusión a todo lo expuesto se puede afirmar que la energía eólica no es tan renovable como nos la pintan, pues cierto es que no emite contaminantes, pero igual de cierto es que causa miles de muertes al año y degrada los ecosistemas en los que se instalan los parques. Aún así no paran de llover las subvenciones por parte del gobierno a las grandes empresas energéticas para continuar con la instalación de parques eólicos terrestres.