domingo, 4 de diciembre de 2011

Reflexiones de domingo

La crisis no es la prima de riesgo ni la deuda pública, sino algo mucho más cercano, más acorde al ser humano, la crisis es miseria, necesidad y desamparo, es aquello que podemos identificar con nosotros mismos aunque nos dé frío... o escalofríos; es eso que nos avergüenza como personas y que tapamos a toda prisa, como bien nos han enseñado. La crisis son nuestros miedos, nuestras vergüenzas, es aquella tripa que metemos durante horas, es ese pantalón guardado que nos hace el culo gordo, es ese comentario que no hacemos por orgullo, es en definitiva aquello que nos empeñamos en ser tapando nuestra verdadera naturaleza, es esa máscara de miedos y vergüenzas que nos disfraza, la que encadena a nuestro auténtico "yo" por miedo a conocerlo y a que los demás lo conozcan. La crisis es "los hombres no lloran" y "quiero dar esta imagen de mi".

La crisis es salir a las once y media de la noche de trabajar de un Mc Donal´s y ver sin inmutarte, gracias a largos años de buen entrenamiento, a una multitud de personas, desde niños hasta minusválidos en silla de ruedas, rebuscar en los contenedores de basura esa comida que tú mismo has tirado, desechos de otras personas mezclados con porquería barrida del suelo. Ver eso, arrancar el coche e irte. Eso es la crisis.

miércoles, 30 de noviembre de 2011

Enhorabuena Palestina

Ayer el estado de Islandia nos volvió a dar una lección de buena política, aunque nosotros, países todopoderosos estemos demasiado ocupados mirándonos el ombligo. Ayer, día 29 de noviembre de 2011, Islandia decidió en su parlamento reconocer a Palestina como un estado independiente y soberano, exigiendo la instauración de las fronteras de 1967 entre Israel y Palestina.

Creo que deberíamos ir pensando en tomar nota de las cosas que va haciendo aquella isla por esas frías latitudes, porque de momento ha conseguido salir de la crisis sin hacer caso al FMI y ha ayudado más a Palestina con esta decisión que la propia ONU en toda su historia. ¡Chapó!.

lunes, 28 de noviembre de 2011

Otoño

Otoño, con cada hoja caída me recuerdas la importancia del desprendimiento, lo esencial de la renuncia para poder sobrevivir, como el árbol hace con sus hojas uno mismo debe hacer con su vida, aunque aquello de lo que te desprendas te haya dado la vida antes, como las hojas...

Y como las hojas, aquello a lo que renuncias se transformará en experiencia, terminando en las raíces, descompuesta, para formar parte de ti mismo y así ayudarte a crecer. El maestro árbol lo hace parecer muy fácil, y en realidad lo es, me dijo, el truco está en comprender que no es una pérdida, sino un ciclo, pero yo todavía soy aprendiz, y aún me aferro a aquello que fui y ya no soy, a aquella majestuosa fronda que lucí un buen día de primavera.

Pero la dicotomía es clara, o renuncio a mis hojas o el frío invierno terminará conmigo, la naturaleza lo tiene claro, y yo, como parte de la misma debería tenerlo, aunque me duela horrores verlas morir... aunque sean tan bellas como lo son, aunque tenga sus colores y sus fragancias grabadas a fuego en mi corazón.

martes, 22 de noviembre de 2011

¿A quién pertenece el patrimonio cultural?

"Solo está la vida, la muerte y el patrimonio cultural", con esta afirmación tan tajante el ilustre Don Daniel Benito Goerlich consiguió hipnotizarme por completo durante su intervención en el seminario de Historia y patrimonio de la Universidad Jaume I, el cual inauguró él mismo con una charla verdaderamente interesante que intentaba, y de hecho consiguió, responder a la pregunta que da nombre a esta entrada.

"La vida es una cara de la moneda, la muerte es la otra cara, y el perfil, el grosor de la misma, ¡eso es el patrimonio cultural!", ya que "el hombre es el único ser vivo que sabe de su muerte", y por ese motivo, la única forma de sobrevivir a la misma es mediante el patrimonio cultural, en el recuerdo, como el Aquiles que viaja a  Troya pese a saber su trágico destino. Por todo ello el patrimonio cultural, tanto el material como el inmaterial, es algo venerable que debemos preservar, pues merece todo nuestro respeto.

No obstante, en este punto de la reflexión a uno le asaltan dudas del tipo: entonces, el canibalismo, ¿debe ser respetado al ser patrimonio cultural?, "No, o por lo menos aquí (en España) no, ya que también es patrimonio el hecho de superponer la razón a la barbarie, es nuestro patrimonio". De todas maneras, este tema es bastante subjetivo e incendiario, y seguramente puede llevar a largos debates, así que proseguiré mi entrada hacía la resolución de la pregunta planteada.

"Debe entenderse posesión y propiedad", y estos términos la RAE los define así: `Posesión: Acto de poseer o tener una cosa corporal con ánimo de conservarla para sí o para otro', y 'Propiedad: Derecho o facultad de poseer alguien algo y poder disponer de ello dentro de los límites legales'. Así pues, el patrimonio cultural no es propiedad de nadie, sino que es posesión de un pueblo concreto, siendo de todos y de nadie a la vez, ya que "aunque todos los habitantes del mundo nos uniésemos y votásemos para modificar algún aspecto de nuestro patrimonio humano, no tendríamos legitimidad para hacerlo", pues el patrimonio de la humanidad "es tanto nuestro como de aquellos que murieron y de los que han de nacer".

Con esta brillante argumentación, además de con una retórica excepcional durante toda la conferencia, Don Daniel Benito Goerlich nos mostró a los asistentes la importancia de preservar el patrimonio cultural y de promover su conservación, ya que este patrimonio son los peldaños que nos han regalado nuestros antecesores, peldaños que nos han permitido empezar nuestra vida a partir de un cierto nivel, y que nosotros deberemos ampliar para pasar el relevo a las siguientes generaciones.

martes, 8 de noviembre de 2011

Mi abismo

Despierto y allí estoy, en el último lugar de la tierra donde querría estar. Coordenadas 11º 22' N / 142º 36' E, me retumban los números en la cabeza, coordenadas 11º 22' N / 142º 36' E, me vuelven a retumbar. "Sabes, preferiría que me sacarán las entrañas por la boca antes que visitar aquel lugar, ¡así te lo digo!" me dijo hace tiempo un viejo marino ya fallecido, "¡es hogar de Satanás!". Mientras tanto, poco a poco voy sumergiéndome, hundiéndome en aquella fosa abismal, sin atreverme a mirar hacía abajo, aterrorizado. Me viene a la cabeza la canción de Jorge Drexler titulada El sur del sur, y se me desencaja la cara por el pánico. Entonces levanto la vista y observo la obra viva de un modesto navío, incluso puedo observar la botavara saliendo por estribor, guiando a su vela seguramente tostada por el sol. Yo antes estaba allí.

Cada metro torna al astro rey más tenue, más distorsionado, y al agua más fría, más oscura. La presión no me afecta, debo enfrentar a mis fantasmas hasta el final, sería muy fácil morir al inicio. "La fotosíntesis puede darse hasta los 150 metros, a partir de este punto reina la oscuridad" escuché en un documental hace poco, y sigo bajando, tiritando. Mis movimientos son lentos, torpes, ni mis ojos ni mis oídos sirven allá abajo, en medio de aquella basta cantidad de océano, en aquel oscuro y hostil abismo, donde la seguridad se convierte en utopía. Calamares gigantes, peces con largos y afilados dientes, trampas bioluminiscentes tras las cuales se esconden verdaderos monstruos, miles de imágenes invaden mi mente mientras sigo bajando, ya sin apenas distinguir lo que hay a dos metros a mi alrededor. Mi cuerpo se tensa hasta el extremo, más por estar a la espera de ser engullido por alguna bestia marina que por la gélida temperatura.

Sigo recordando, "Su punto máximo es de 11.034 metros", entonces, antes de quedarme totalmente ciego veo sombras, o más bien manchas negras que me rodean; noto algo rozar mis piernas. El espanto se apodera de mi. Yo lo elegí.

"Si hubiera en total dos sitios, sería el segundo, el fin del mundo..." Jorge Drexler, El sur del sur.


viernes, 21 de octubre de 2011

¿Qué ha dicho ETA?

Cuando piensas que ya lo has visto todo, entonces llegan La Razón, ABC, La Gaceta o El Mundo y te das cuenta de lo mucho que todavía te queda por ver. Ayer, día 20 de octubre de 2011, la banda terrorista ETA anunció "el cese definitivo de su actividad armada" y estas han sido algunas de las portadas de los periódicos de hoy:




Claro, uno lee estos titulares y se dice "joder, o me he enterado yo mal o ETA está más desafiante que nunca", pero no, si se busca en internet o en algún periódico menos conservador se llega a la verdad, la declaración del cese definitivo de la actividad armada. Entonces yo me pregunto, para esta clase de periódicos que se dicen excelentes informadores, ¿qué es noticia?, porque la verdad es que si usáramos su criterio otro titular podría ser el siguiente: "Las fuerzas gadafistas animan a la población libia a resistir" o este otro: "Camps, un gran político" refiriéndose a la dimisión del ex-presidente valenciano.

No voy a ser yo quién confíe plenamente en la declaración de ETA, y menos después de haber roto su "alto el fuego permanente" del año 2006 con el atentado ese mismo año en el aparcamiento de la terminal 4 del aeropuerto de Barajas, el cual causó dos muertos. Pero tampoco seré yo quién manipule la información para confundir una evidencia, pues la noticia es la que es, la declaración del cese definitivo de la actividad armada.

En fin, topándose con estas cosas a veces uno se plantea quién necesita más a ETA, si el país vasco o los políticos conservadores.


miércoles, 7 de septiembre de 2011

El deber de ser ciudadano

“Nuestra generación no se habrá lamentado tanto de los crímenes de los perversos, como del estremecedor silencio de los bondadosos” Martin Luther King.

“Lo más atroz de las cosas malas es el silencio de la buena gente” Mahatma Ghandi.

Si ahora mismo hiciésemos una encuesta a la población occidental, o del mal llamado primer mundo, preguntándoles por algo tan simple como si creen que son ciudadanos, seguramente cerca del 100% de las personas respondería afirmativamente, pero, ¿de verdad somos ciudadanos?; la Real Academia Española define el término ciudadano de la siguiente forma: “Habitante de las ciudades antiguas o de Estados modernos como sujeto de derechos políticos y que interviene, ejercitándolos, en el gobierno de un país.” A priori parece todo correcto, pues somos habitantes de Estados modernos y también tenemos derechos políticos, pero ahora llega la duda, ¿ejercitamos estos derechos?.

Personalmente creo que no o más bien poco, ya que hemos llegado a un punto en la historia democrática en que unimos el concepto de “derechos ciudadanos” en una idea que nos transmiten desde bien pequeñitos tanto en casa como por los medios de comunicación, y esta idea es la de votar cada cuatro años para elegir a nuestros representantes. No digo que esté mal, al contrario, el sistema electoral es la piedra angular de cualquier Estado que se quiera hacer llamar democrático, pero, ¿dónde quedan todos los demás derechos recogidos en nuestra Constitución?, como por ejemplo:

  • Todos tienen derecho a disfrutar de un medio ambiente adecuado para el desarrollo de la persona, así como el deber de conservarlo.
  • Todos los españoles tienen derecho a disfrutar de una vivienda digna y adecuada. Los poderes públicos promoverán las condiciones necesarias y establecerán las normas pertinentes para hacer efectivo este derecho, regulando la utilización del suelo de acuerdo con el interés general para impedir la especulación.
  • Se reconoce el derecho a la protección de la salud.
  • Todos los españoles tienen el deber de trabajar y el derecho al trabajo, a la libre elección de profesión u oficio, a la promoción a través del trabajo y a una remuneración suficiente para satisfacer sus necesidades y las de su familia, sin que en ningún caso pueda hacerse discriminación por razón de sexo.
  • La soberanía nacional reside en el pueblo español, del que emanan los poderes del estado.

Sólo hace falta estar un poco al día para darse cuenta de que estos artículos de la Constitución española hoy por hoy no son más que papel mojado; en vez de cumplirse a rajatabla estos principios vemos a diario privatizaciones de salud y educación, degradación ambiental, pisos vacíos y gente en la calle. Llegados a este punto me gustaría hacer una reflexión, ¿no creéis que se liaría una buena si a algún desquiciado se le ocurriese retirarnos el derecho a voto?, entonces, ¿por qué no protestamos los ciudadanos por el no cumplimiento de los derechos antes mencionados?; la respuesta creo que es bastante obvia, pues en el primer caso pasaríamos a un gobierno dictatorial y en el segundo caso no, ya que aún con esas deficiencias sociales podemos seguir eligiendo a nuestros representantes.

Eso está bien, pero ¿qué pasa si nuestros representantes claudican ante fuerzas “extrañas” como son los tan mencionados mercados, y terminan ejerciendo políticas que no figuraban en sus programas electorales?, ¿no debería ser el voto como un contrato, en el que las dos partes deben cumplir lo acordado?, entonces, ¿de que sirve el voto si al final deciden los mercados?, ¿no huele un poco a totalitarismo?. En fin, igual son paranoias mías, pero actualmente no veo repercusión alguna de nuestro voto en el cuidado de la tan querida sociedad del bienestar.

Entonces, ¿de verdad podemos considerarnos ciudadanos si es la indiferencia la palabra que mejor nos define?, creo que no, más bien diría que somos clientes o consumidores, incluso la definición de la RAE para el primer término concreta más nuestra forma de vida que la de ciudadano, a saber: “persona que utiliza con asiduidad los servicios de un profesional o una empresa”. Así pues, podemos continuar siendo clientes disfrazados de ciudadanos, y creernos que de verdad somos soberanos yendo a votar una vez cada cuatro años o, por el contrario, podemos llenarnos de responsabilidad y actuar, otorgando de una vez por todas el valor que se merece a la palabra ciudadanía.

lunes, 5 de septiembre de 2011

"Tella, Dios me guarde de ella"

El antiguo refrán que da título a esta entrada es el que salía, hasta hace no mucho tiempo, de la boca de los habitantes de la hermosa comarca oscense del Sobrarbe; refrán éste que hace referencia a una de las más hermosas villas del Pirineo central, Tella, antaño bien conocida, o a decir verdad mal conocida, por ser el centro neurálgico de la brujería pirenaica, llegándose incluso a calificar como origen de la brujería europea.

Ha sido precisamente su aislamiento, ya que se ubica en lo más profundo del Pirineo aragonés, el que propició que esta villa obtuviese la fama de pagana, ya que ni la propia religión católica caló en ella hasta tiempos recientes. Por ello, los habitantes de Tella fueron creando durante siglos una serie de creencias, íntimamente ligadas a la naturaleza, que les permitían creer por ejemplo que el granizo no dañaría sus cosechas o que las mujeres serían fértiles, además, gracias a su contacto directo y continuo con la madre tierra elaboraron cientos de remedios naturales para males determinados, tanto físicos como psíquicos.

Todo esto creó un rico folclore en la villa, folclore que sería calificado de pagano por la iglesia católica y que poco a poco sería desvirtuado por la misma. Dicha iglesia se empeñó decididamente en purificar Tella, hecho éste que la llevó a levantar en sus inmediaciones tres ermitas, algo muy extraño de ver tratándose de un pueblo tan pequeño. No obstante, las ermitas son sólo aquello que nos recuerda, cuando visitamos la villa, que la caza de brujas por parte del Santo Oficio fue continua e intensa, ya que Tella ostenta el dudoso honor de ser uno de los pueblos españoles que ha sufrido más ajusticiamientos en proporción a sus habitantes.

Por suerte, hoy en día sabemos que aquellas personas (sobretodo mujeres, aunque existen casos de hombres) que eran etiquetadas de brujas y culpadas por desgracias ajenas, tan sólo eran personas que conocían cada planta y animal de su entorno y les daban uso para satisfacer sus propias necesidades. Todo lo demás, desde los aquelarres donde las brujas mantenían relaciones sexuales con satanás hasta los males de ojo que perjudicaban el cultivo de algún vecino no son, ni más ni menos, que esfuerzos de la iglesia católica por desprestigiar y demonizar una serie de creencias que no le eran favorables a sus intereses.

De todas formas, aquí el autor de este humilde blog es un romántico, por ello me gusta creerme en parte ciertas historias, sobretodo aquellas que llenan de magia y encanto algunos lugares, y que, tímidamente, consiguen provocarte un escalofrío cada vez que piensas o te adentras en ellos. Por eso, ¿sabéis que respondían las brujas al título de esta entrada?, “ojalá tengas tan lejos los huesos de la carne como estás de ella”.

viernes, 2 de septiembre de 2011

No a la incineradora y a la hipocresía

"Hipocresía: Fingimiento de cualidades o sentimientos contrarios a los que verdaderamente se tienen o experimentan."  Real Academia Española.

Quién me conozca mínimamente sabrá que aunque viva en Alcora es muy poco lo que conozco sobre este municipio, aspectos como su historia, su gente, sus festejos y su política se me escapan de las manos; no obstante, desde hace un tiempo me he ido interesando por aquello que ha hecho que este pueblo se alce uniendo sus voces al grito de "No a la incineradora", acudiendo a la primera concentración de repulsa por dicho motivo e intentando seguir el desarrollo del movimiento de protesta. Este interés me ha llevado a madurar ideas que me gustaría argumentar aquí, y lejos de querer desprestigiar una protesta tan legítima  como la que acontece en Alcora, si que quisiera que reflexionásemos sobre la hipocresía de ciertas instituciones, que al fin y al cabo viene a ser la hipocresía de ciertas personas.

La primera pregunta que me abordó cuando me sumergí en este tema fue la siguiente: ¿cómo un partido político que predica las ideas de creación de empleo a toda costa, sin tener en cuenta posibles daños ambientales, ahora de repente tiene un arrebato de civismo?, es decir, ¿cómo es posible que aquellos que aplauden la creación de empleo destruyendo playas y parajes naturales ahora protesten por algo que sigue sus mismas lineas de actuación?, ¿es que acaso es más perjudicial una incineradora aquí que una planta petrolífera en Castellón?. Con estas preguntas en la cabeza y un poco de curiosidad podemos llegar a otras cuestiones como esta: ¿puede ser que el ayuntamiento esté utilizando de forma populista este asunto para así ganar la simpatía de sus conciudadanos, y por lo tanto, sus votos?, o es que, ¿acaso el PP local tiene una ética y unos valores completamente distintos a los del PP provincial, autonómico y estatal?.

Todas estas preguntas por si mismas no son más que meras confabulaciones, ya que cada cual podrá darles mayor o menor importancia según cual sea su ideología, pero a veces, estas confabulaciones son acompañadas de hechos que, por suerte o por desgracia, pueden respaldar la supuesta hipocresía de las personas, como sucedió el pasado domingo veintiocho de agosto, día en el que el ayuntamiento de Alcora retiró la imponente pancarta que hacía lucir en su fachada. Ese mismo día visitó el municipio Don Javier Moliner, presidente de la diputación de Castellón; y al día siguiente, veintinueve de agosto, la pancarta volvió a reivindicar desde el ayuntamiento la negativa a la incineradora. ¿Casualidad o hipocresía?.

Ojalá la incineradora nunca llegue a buen puerto, ojalá los alcorinos y alcorinas sigan echándose a la calle para protestar por algo que, muy lógicamente, no es justo, pero tengamos cuidado y no nos enredemos en esos tejemanejes políticos que hacen del clamor de un pueblo un instrumento para conseguir objetivos no tan nobles.

jueves, 28 de julio de 2011

Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido

Dicen que una imagen vale más que mil palabras, y creo muy cierta dicha afirmación; por ello, voy a presentaros una pequeña parte del Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido, en el cual he tenido el privilegio de estar de prácticas estos tres últimos meses, no habiendo sido capaz de plasmarlo en un texto escrito, ya que las miles de emociones que allí he sentido me desbordan y me hacen incapaz de reflejarlas como merecen. Así pues, os dejo con dichas imágenes, esperando que alguna de ellas os sobrecoja por un instante y os traslade a esas preciosas tierras que he llegado a amar.

Si queréis ampliar la imagen, cosa que os recomiendo para un mayor disfrute, pinchar sobre la misma.



























lunes, 18 de julio de 2011

75 años de polvo

Tal día como hoy, hace 75 años, parte del ejercito español se sublevó contra el gobierno de la segunda república española, llevando a cabo un golpe de estado que fracasó y que desencadenó en la tan conocida guerra civil española, con su también conocido resultado, una oscura etapa de 36 años que sufrieron muchísimos españoles.

Muchas cosas han cambiado desde entonces, pero lamentablemente no las suficientes. Pero lejos de querer perderme por esos derroteros, sí quisiera centrarme en un aspecto concreto bastante importante que llevamos cargando como un lastre toda la sociedad desde la transición, y este aspecto es la tan controvertida memoria histórica.

La realidad en España es que tanto por parte republicana como por parte sublevada existieron numerosas bajas, cifrándose estas entre 500.000 y más de 1.000.000 de personas. ¿No resulta curioso que no exista una cifra real concreta?, bueno, pues aquí llega el debate. Las bajas del bando sublevado están bastante bien documentadas, ya que al finalizar la guerra civil el régimen franquista elaboró un exhaustivo estudio que recoge a las personas asesinadas por los republicanos, identificando a las mismas y otorgándoles todos los honores en su muerte. Dicho estudio cifra en 38.563 las personas asesinadas por la represión republicana. Mientras tanto, el mismo régimen que llevó a cabo dicho estudio silenció la represión a la que sometió al bando republicano (y personas afines a él) en la guerra y durante la dictadura, haciendo hoy en día que la tarea de cifrar estas muertes sea bastante ardua. No obstante, el historiador Paul Preston calculó el número de muertos en 200.000, mientras que el juez Baltasar Garzón elaboró un listado junto con los ayuntamientos españoles en el que cifra a los asesinados en 143.353 personas, siendo estos datos no muy fiables ya que según sus propios autores todavía faltarían muchos nombres y a la vez podría haber nombres que estuviesen duplicados.

Sabiendo esto nos podemos dar cuenta de que actualmente en España existen numerosas personas que han sido enterradas con honores, y otras muchas que, al contrario que las primeras, siguen siendo polvo en cunetas de caminos y fosas comunes. Por ello creo que deberíamos empezar seriamente a abrir fosas comunes para rescatar del olvido a aquellas personas que, al igual que nosotros, merecen un respeto. Todo esto no creo que sea remover la mierda pasada, sino curar la herida que sigue abierta para así, al fin, calmar las angustias y pasar página de una vez por todas.

lunes, 30 de mayo de 2011

Yo también estoy indignado

¿Estoy soñando?, espero que no, pero la verdad es que todo lo acontecido en estos últimos días es más bien afín a la historia idílica de un pueblo que a la realidad en la que vivía hasta entonces. Desde que he tenido un poco de criterio y curiosidad siempre he intentado reflexionar el por qué de las cosas, sobretodo de las cosas que tienen que ver con el comportamiento humano y su historia, esas cosas que marcan a una sociedad, como pueden ser su pensamiento colectivo e individual, su política, su historia como pueblo o su sistema de relaciones. Le he dado muchas vueltas a todas estas cosas, siempre como aficionado en la materia, y me he ido dando cuenta del gran potencial del ser humano, de todas aquellas maravillas que ha ido creando a lo largo de su existencia, de todas esas virtudes que tiene latentes en su interior, a la espera de ser desarrolladas. No obstante, también me he percatado de todo aquello que, sin entender muy bien el por qué, ha invadido al ser humano propiciando ideas y comportamientos en él que han resultado ser desfavorables para su entorno y sus iguales, formas egoístas de manipulación que derivan en sistemas oligárquicos beneficiosos únicamente para sus autores. Ejemplos de estas prácticas podríamos citar miles, desde la crisis financiera mundial que estamos pagando los ciudadanos y que fue creada por el egoísmo y la ambición de unos pocos, hasta la manipulación mediática que nos adormece e individualiza.

Por ello yo también me siento indignado, por ello yo también me concentro y por ello yo también me manifiesto. Porque un sistema en el que un 20% de la población (como ha sucedido en estas elecciones) puede decidir el gobierno que gobernará, valga la redundancia, sobre el 100% de los españoles no es un sistema igualitario, ni mucho menos representativo, por mucho que se empeñen los medios en anunciarnos la fiesta de la democracia. Lo verdaderamente representativo es ese 50% de población que se abstiene, o esas miles de personas que están hoy concentradas en plazas, llevando a cabo asambleas populares que buscan recoger de verdad lo que gran parte del pueblo desea, aunque los políticos sigan sordos y a nuestras espaldas, haciendo alianzas partidistas y designaciones de concejales para ver quienes se comen más parte del pastel.

Yo me indigno, si, porque siguen usando la brutalidad policial para vulnerar un derecho constitucional como es el de reunión, lo digo y lo repito, derecho constitucional, es decir, perteneciente y relativo a la constitución española en su artículo 21, documento cúspide de la legislación de este país por el cual deben regirse todos los ciudadanos españoles, y no creo que las fuerzas del “orden” sean francesas.

Me indigno cada vez que el capital privado financia campañas electorales a los distintos partidos políticos, ya que ¿es eso ético?; no nos tapemos los ojos, porque aunque no lo queramos ver las empresas que financian a los partidos no lo hacen de forma altruista ni mucho menos, esperan algo, es decir, esperan favores políticos, por lo tanto la prioridad del partido de turno una vez llegue al poder no va a ser la de cuidar de su pueblo, por mucho que lo haya prometido, sino el contentar a sus acreedores para que sigan financiando sus campañas, y así montar mitines espectaculares por todo el territorio nacional y colocar anuncios conmovedores en medios de comunicación tanto públicos como privados.

Estoy indignado porque ya no vemos nuestro alrededor a través de nuestros ojos, sino a través de ojos ajenos, como son los de los distintos medios de comunicación “más reconocidos”. Una vez más no nos queramos engañar, toda cadena privada, de televisión por ejemplo, le debe su existencia a la propaganda, y esta propaganda es ofrecida por las distintas empresas que pueden permitírselo y los partidos políticos financiados por las mismas. Si una cadena de televisión en concreto pretende realizar una labor informativa objetiva y trasparente, y esa labor choca con los intereses de los partidos políticos y las empresas (ya que al fin y al cabo viven en simbiosis), podrán amenazar a dicha cadena de televisión retirando sus anuncios comerciales y electorales, así como denegándole algún tipo de subvención pública si la hubiese, hechos que supondrían un golpe fatal para el balance económico de la cadena. Por lo tanto, se puede deducir que la gran mayoría de los medios de información tienen intereses creados y pierden gran parte de su credibilidad por ello.

Podría seguir citando motivos de mi indignación, como la constante privatización del sistema sanitario y educativo o la reelección e impunidad de políticos manifiestamente corruptos, pero no quisiera extender mucho más el texto. Simplemente quiero transmitir desde este humilde blog todo mi apoyo al movimiento 15 M, del cual me siento integrante, ya que es un movimiento totalmente legítimo, respaldado por miles de ciudadanos y, porque no decirlo, por celebridades como Punset o Sampedro. ¿Es un movimiento éste que pretende ilegalidades?, por supuesto, pero bien mirado la revolución francesa o el movimiento obrero fueron ilegalidades completas, ilegalidades que rompieron muchas cadenas y nos dieron esperanzas para crear un mundo mejor, ilegalidades que de vez en cuando nos hacen creer un poco más en el ser humano como motor de cambio.

Es nuestro mundo, nuestra realidad, y podemos cambiarla, podemos mejorar las cosas sólo con nuestra voluntad y constancia. Piensa que les dirás a tus hijos si te preguntan por qué no cambiaste las cosas, ¿qué les contestarás?, ¿que estabas viendo la tv?.

Se partícipe del cambio.

Mírate el manifiesto de Democracia Real Ya aquí, y piensa si tiene sentido movilizarse.

martes, 17 de mayo de 2011

Dicen...

… que la política está podrida, que nuestros dirigentes son unos corruptos, que no podemos remediar esta crisis, que siempre existirá el hambre y la pobreza, que tu voto no va a cambiar nada, que seguirán los de siempre... Eso dicen.

Pero ahora yo te digo... que votes el próximo día 22 de mayo en las elecciones locales y autonómicas, que encauces tu rabia hacia el sistema en una papeleta, que no regales tu voto por no votar, que tu voto vale un gobierno, que te quites esas gafas de 3D rojas y azules, que las elecciones son lo que distingue a un país democrático de una dictadura, que tu voto es la única herramienta para cambiar esta situación que tanto odias... Les haces mucho más daño votando que quedándote en casa.

Es tu pueblo, es tu comunidad, es tu dinero, son tus principios... Vota sin piedad el próximo 22 de mayo.

martes, 3 de mayo de 2011

Madres

Toda persona poseé dos madres, aquella que le crea como individuo y aquella que le crea como ser. La primera es fácil de reconocer, pues es una Homo sapiens subsp. sapiens, de unas características corporales concretas y con un carácter personal determinado; además, ella es con quién interactuamos la mayor parte del tiempo en nuestros primeros años de vida y es quién nos educa en los valores que creé correctos. En cambio, la segunda es más confusa, más ambigua, más difícil de percibir y sobretodo de aceptar como madre. Ella es quién, tras millones de años de evolución, nos hizo nacer como nacemos, es decir, nos hizo ser mamíferos, omnívoros, bípedos y racionales. Sus facetas son tan variadas como variado es el planeta Tierra, ya que se compone por todo aquello que nos rodea, desde el viento y la temperatura hasta las bacterias y la sal marina; es más, se compone por todo aquello que rodea a un gorrión, siendo nosotros mismos parte de ella. Esta idea es costosa de asimilar, pero por mucho ego que nos hiera debemos aceptar que somos parte de ella, al igual que un día fuimos parte de nuestra madre vivípara en el interior de su vientre, o al igual que una célula forma parte de nuestra epidermis. No somos seres independientes a la naturaleza, sino que formamos parte de la misma, somos naturaleza.

Solamente cuando nos sintamos orgullosos de compartir casi la totalidad de nuestros genes con los de un chimpancé, solamente entonces, nos conoceremos por completo y comprenderemos la importancia de preservar y conservar nuestro entorno, de cuidar a nuestra madre.

lunes, 28 de marzo de 2011

Todo lo ensucia el dinero

Nunca he estudiado nada relacionado con el dinero, sé lo básico que debe saber cualquier persona sobre él para vivir medianamente bien en este mundo, es más, cuando nací él ya estaba aquí. Por ello voy a reflejar en este blog mis inquietudes y dudas sobre el mismo, sin pretender realizar un análisis o estudio riguroso y lleno de tecnicismos, ya que no lo conseguiría; así pues me limitaré a plasmar una reflexión personal que quizás hayáis tenido muchos que, al igual que yo, no sois ni economistas ni banqueros, sino ciudadanos hartos de estar a merced de un sistema globalizado en el que las desigualdades son claras.

Al principio no me causaba ninguna inquietud la presencia del dinero en casi todos los ámbitos de mi vida, lo veía perfecto, un método muy ingenioso para intercambiar de forma directa bienes y servicios, ya que el dinero es algo aceptado por toda la sociedad al cual se le da un valor subjetivo; además, es mucho más efectivo que el trueque, pues si un agricultor que cultiva tomates quiere un coche, y el fabricante de coches no quiere tomates, ya no hay trueque posible, y el agricultor se queda sin su coche aunque tenga tomates que lo valgan. Hasta aquí es todo perfecto, pero ahora llega el problema: somos humanos, y por ello, egoístas en mayor o menor medida.

Me gustaría pensar que se están realizando todos los esfuerzos posibles para, por ejemplo, dar con la cura del sida, pero desgraciadamente soy bastante escéptico en ello. El dinero exalta el egoísmo humano hasta límites insospechados, es por eso que se busca el beneficio particular a toda costa, por ello, ¿cómo puedo pensar que verdaderamente se busca la cura del sida si existen empresas privadas que facturan millones al año vendiendo medicación para paliar los efectos del mismo?, es decir, ¿puedo fiarme de las investigaciones de esas empresas sabiendo que las mismas perderían su razón de ser si se venciera a la enfermedad?, permitirme que dude bastante al respecto. Sé que esto sería muy dramático si de verdad estuviese sucediendo, pero existen decenas de precedentes históricos para poder, por lo menos, planteárselo, como son el caso de Pfizer en Nigeria, la gripe A en todo el mundo, o Bayer y sus experimentos en los años 40. Además, esta "sospecha" no la proclaman solamente paranoicos anti sistema, sino que incluso el premio Nobel de medicina Richard J. Roberts es muy crítico con esta idea, como podéis comprobar aquí y aquí.

Toda esta concepción del dinero fue desengañándome poco a poco, respaldando esta idea hechos como la obsolescencia programada, el oligopolio petrolero y sus subidas de precio "preestablecidas" o, sobretodo, la crisis económica actual, donde pude comprobar que unos pocos se han hecho muy ricos y otros muchos muy pobres, como es el caso de telefónica, empresa que obtuvo unos beneficios de vértigo en 2010 y que, a la vez, ha despedido a unas 13.900 personas, un tercio de su plantilla en España.

No obstante, el verdadero desencanto me invadió cuando me informé mínimamente de eso que cada vez más gente llama futuro, que no es ni más ni menos que el liberalismo económico. Esta ideología viene a decir, así a grandes rasgos, que el estado no debe intervenir en casi ningún aspecto de la economía, que todo aquello que conocemos, si es privado, mejor, porque se supone que así se ofrecen mejores servicios gracias a la competencia y el capital privado, y, por último, que cada cual busque un trabajo para pagarse sus gastos. Todo esto traducido al lenguaje de la realidad viene a decir algo así como "sálvese quién pueda", ya que, volviendo a la sanidad, esto sería un "tienes dinero, tienes salud", es decir, el egoísmo llevado al extremo.

Hemos nacido con esto, si, al igual que nuestros antecesores nacieron sin fuego, pero, como ellos, somos partícipes activos en la historia, creamos historia, y por eso podemos cambiar la realidad de la que formamos parte; podemos hacer fuego. No proclamo una revolución anti sistema, sino un buen uso del sistema, un buen uso del dinero; pudiendo todos formar parte de eso si nos regimos por las máximas de igualdad, civismo, respeto y generosidad, ideas muy nobles, aunque algunos medios nos digan lo contrario.

sábado, 19 de marzo de 2011

Umbralejo, vuelta a los orígenes

La semana pasada tuve la magnífica oportunidad de poder pasar toda ella en un pequeño pueblo de Guadalajara llamado Umbralejo. Este pueblo, como tantos otros repartidos por nuestra geografía, sufrió un exilio masivo en los años 60 del pasado siglo, con la mala suerte de que a finales de aquella década quedó completamente abandonado, pasando, unos años más tarde, a manos del estado. En ese momento empezó a utilizarse para realizar cursos y actividades de concienciación y sensibilización hacia el entorno natural y el patrimonio cultural.

Plaza de Umbralejo

Durante esa semana aprendí (junto a mis compañeros) a hacer cestas de diversos tamaños y formas a partir del mimbre y la médula que nos da la naturaleza, a realizar encuadernaciones a partir de hojas de papel e hilo, a construir muros de piedra sin utilizar otro conglomerante que no fuese el barro, a reparar utensilios de labranza utilizando la fragua, a obtener telas a partir de hilo, a obtener hilo a partir de lana, a elaborar ungüentos medicinales con romero, lavanda y vaselina y, sobretodo, aprendí que no nos hacen falta "las cosas" para ser felices.

Ahora os podéis preguntar: ¿y eso a ti que te aporta?, si ahora todo eso que has mencionado lo tienes en las tiendas por muy buen precio y una calidad óptima. La respuesta es sencilla: libertad. Si la sociedad de hiperconsumo en la que vivimos tiene alguna característica que destacar, esa es la dependencia, pues nos hace dependientes de los productos que compramos para nuestro disfrute y subsistencia. Imaginar ahora que pasaría si los supermercados no pudiesen ser suministrados de productos y las industrias del ocio y la comunicación dejasen de funcionar, entraríamos en un estado de subsistencia, ya que deberíamos elaborar nuestros alimentos y bienes fundamentales además de entretenernos sin películas, internet o videojuegos. Sería entonces cuando todo ese conocimiento tradicional que hemos sacrificado por nuestra maravillosa sociedad de hiperconsumo volvería a revalorizarse, es más, sería crucial. Cierto es que este panorama es bastante utópico hoy por hoy, pero vale la pena imaginarlo para dar verdadera importancia a aquellas cosas que menospreciamos por ser rurales y anticuadas.

Entorno de Umbralejo

A parte de que el conocimiento en labores tradicionales nos aporta libertad por no tener que depender de ese intercambio entre monedas y bienes o servicios, también nos ayuda a autorealizarnos, ya que hoy en día todo el mundo es capaz de pasar una tarjeta de crédito, pero no todo el mundo sabe como tallar la piedra o hacer aceite, y esto es algo que nos ayuda a crecer mucho; tanto, que me atrevo a decir que, aún comprándonos el coche de nuestros sueños, no sentiríamos la misma satisfacción que al hacer una buena cesta de mimbre con nuestras propias manos.

Así pues, sólo me queda animaros a que recuperéis aquellas labores tradicionales que más os gusten si podéis o tenéis la oportunidad, ya que son pequeñas joyas que hemos ido tirando por el camino del progreso, quizás cegados por el brillo de aquellas nuevas que nos prometían.

sábado, 26 de febrero de 2011

Berlusconi, un dictador electo

Recuerdo que la primera vez que escuché el apellido Berlusconi la primera palabra que me vino a la cabeza fue burlesco, y la verdad es que, poco a poco, el tiempo parece que haya ido dando la razón a aquella primera e inocente impresión, pues da la sensación de que el primer ministro italiano se mofa constantemente de sus ciudadanos, del sistema democrático en general y del judicial en particular. 

Todos conocemos el último escándalo de Il Cavaliere, el caso Ruby, por el cual Silvio está acusado de delitos de abuso de poder y de prostitución de menores, ya que se cree que la supuesta Ruby le hacía los "favores" al primer ministro cuando tenía solamente 17 años de edad. Este escándalo por sí solo es intolerable para un primer ministro, pero si a esto le sumamos las fiestas privadas en su lujosa villa de Cerdeña, donde él y sus invitados están alegremente acompañados de hermosas damas, la moralidad de Berlusconi se vuelve un insulto para todas las italianas.

Esto es alarmante, sí, pero ahora llega la gran pregunta: ¿cómo es posible que Berlusconi haya superado sin grandes problemas las dos mociones de censura a las que le sometió la oposición?; pues la respuesta la lanzó al mundo hace poco Gino Bucchino, un diputado del Partido Democrático, y ésta viene a decir lo que todos nos olíamos hace ya tiempo: Il Cavaliere compra votos parlamentarios. Según un artículo de RTVE que habla sobre el tema "los responsables del parlamento italiano son una legión de prófugos de diferentes partidos a los que solo les une evitar la caída de Berlusconi". Esto es altamente preocupante, ya que Gino Bucchino asegura que le ofrecieron 150.000€ y la segura reelección a cambio de su voto favorable hacía el primer ministro, así pues, si esto es cierto y Silvio lo practica a menudo, puede que la frase antes citada de RTVE sea verídica, y muchos de los diputados presentes en el parlamento italiano estén comprados con el objetivo de mantener una corrupta simbiosis con Berlusconi, gracias a la cual ellos tendrán su puesto y sus sueldos asegurados mientras el patriarca no caiga.

Éste es un punto fuerte del primer ministro italiano, pero no el único. Los diputados comprados servirían de bien poco si la población italiana estuviese al corriente de los tejemanejes de su gobierno, pues al fin y al cabo son los electores los que dan el poder a un partido u otro. Por estar al corriente de la situación política me refiero a estar informado de la forma más objetiva posible, es decir, pudiendo contrastar información de los distintos medios y sin informaciones manipuladas con un fin concreto. Esta tarea es ardua difícil en Italia, ya que Silvio Berlusconi, como magnate mediático que es, controla el 90% de la televisión italiana y una gran parte de la prensa escrita, por lo que la objetividad de la información es seriamente dudosa. Esto se ve claramente en las encuestas de popularidad realizadas en 2009, en las que Berlusconi tenía una popularidad del 74,8%, a pesar de la crisis y en contra de la tendencia de los demás dirigentes europeos.

Está gran arma, la cual le asegura a Silvio tener un rebaño manso y obediente, es la que atrae a su tercer punto fuerte, el pastor del rebaño, o lo que es lo mismo, la iglesia. Esta institución se ve complacida por el primer ministro ya que éste pone todo su aparato mediático al servicio de la misma, promocionando campañas eclesiásticas como las de la eutanasia o el aborto. Este servicio, por supuesto, no es gratis, por ello la iglesia apoya a Berlusconi cuando éste es atacado por algún opositor, y es abiertamente solidaria con su gobierno, haciendo así afines a Berlusconi a muchos creyentes. Así pues vemos otra gran simbiosis política, propaganda a cambio de votantes y defensa, una maravilla.

Con todo esto y rememorando el inicio de esta entrada creo bastante acertado describir a Berlusconi como un personaje burlesco, alguien que se dedica a la política sin creer en la misma, pues comprar votos, utilizar el poder público para fines privados y engañar a los ciudadanos pueden ser muchas cosas, pero no política, aunque sea lo que todos estemos acostumbrados a ver.

sábado, 19 de febrero de 2011

Tierra prometida

Es, cuanto menos curioso, pensar en la crisis económica actual dejando de lado la burocracia, para así no calentarnos mucho la cabeza y poder distinguir el hilo de la película sin que ningún come-palomitas nos distraiga. Así pues empecemos:

Víctor es un castizo cordobés de 55 años, dicharachero y de piel tostada por el sol. A los 20 años de edad y después de hacer un curso de fito sanitarios en la escuela de artes y oficios de su ciudad consiguió, no sin antes tener unas cuantas decepciones, entrar en una cooperativa agrícola para así dedicarse al cultivo de la aceituna. Nunca contempló la opción de estudiar algo que no fuese lo básico, ya que "hay quién vale, y quién no pues a galeras a remar" se decía de vez en cuando riéndose de su propio ingenio. Dos años después, en plena campaña invernal de recolección de la aceituna, Víctor conoció a su futura esposa, Susana, una chica muy "salá" que regentaba en la verdulería de su madre, donde entre otras cosas vendían las aceitunas que Víctor recolectaba.

El tiempo pasó, Víctor y Susana consolidaron su amor en el altar, y entre unas olivas y otras a la que se dieron cuenta tenían dos preciosos hijos de ojos oscuros y cabello ondulado. Un día como otro cualquiera, mientras Víctor almorzaba su bocadillo de chorizo debajo de un olivo, escuchó decir a un compañero de cuadrilla que su primo Joaquín se había ido a trabajar a un pueblo de Castellón, "a hacer azulejos pa los pisos" dijo, y que se ve que Joaquín estaba "de puta madre el tío", tan de puta madre que hasta se había "metido en un piso con la mujer y los críos"; tan bien veía a su primo Joaquín que hasta él mismo estaba planteándose el dejarse la oliva e irse "pallá", porque según se decía "aquello iba parriba, vamos, que salias de casa y te contrataban pa currar".

Todo esto intrigó a Víctor, así que se informó como pudo sobre el tema y lo habló con su mujer. En Córdoba no estaban mal, vivían de alquiler en un piso algo viejo pero funcional, y el sueldo de ambos les daba para pagar las facturas, comer y vestirse, aunque fuese con ropa del mercao. No obstante, sabía de buena tinta que un sueldo en la cerámica era mucho mayor que en la aceituna, y que requerían mucha mano de obra, por lo que tanto él como su mujer podrían trabajar sin problemas nada más llegar. Además aquel territorio ofrecía muchas más posibilidades de futuro para sus dos pequeñas joyas, "así los críos podrán ser alguien de provecho, y no tendrán que doblar el lomo como su padre", le decía Víctor a su mujer.

Así pues y atando lo justo y necesario se vieron la familia al completo viajando en su Peugeot 205 rumbo a Alcora, la tierra prometida. Una vez empezaron a aparecer las imponentes fábricas de azulejos, con sus metálicas estructuras y rectas líneas, Mateo, el pequeño de los dos zagales exclamó sorprendido "¡mira mama, de aquí es de donde salen las nubes!" al ver la densa humareda blanca que salía sin cesar de las múltiples chimeneas, exclamación esta que hizo reír un buen rato a la ilusionada familia. Bajo este panorama de esperanza, descubrimiento e incertidumbre la parentela cordobesa se instaló en un piso de alquiler, buscó y encontró trabajo y todo fue, poco a poco, tomando forma.

El tiempo continuó pasando, Víctor y Susana trabajaban a turnos en la misma fábrica y los niños ya iban al instituto. Todo iba viento en popa, incluso habían conseguido ahorrar una modesta, pero grata, cantidad de dinero en el banco; así pues, ¿por qué no tener de una vez por todas nuestro propio nido?, se preguntó el matrimonio. Con esta idea en la cabeza se metieron en una hipoteca que terminarían de pagar a los 67 años, pero, "qué cojones, sin un piso pa nosotros no me voy yo pa la tumba" se decía Víctor.

Así, y año tras año, fueron pagando la hipoteca y las demás facturas, ajustados pero sin excesivo apuro, pudiéndose incluso permitir el lujo de financiar la compra de un coche nuevo, ya que el Peugeot 205 con el que vinieron de Córdoba hace ya unos años estaba "pal arrastre", el pobre. Un buen día, mientras Víctor almorzaba su bocadillo de chorizo sentado junto a un palet de azulejos, escuchó decir a un compañero de turno que "la cosa parece que flojea", que "ya están hinchándonos el horario con vacaciones por no pagarnos las horas" y que había "escuchao al jefe decirle al encargao que les está costando sacar el material, que las obras san parao". Ese mismo día Víctor, algo inquieto, encendió la televisión para mirar las noticias y escuchó, sin mucho interés, al presidente del gobierno y a "cuatro chupatintas más" decir que España había entrado en recesión económica, pero que no nos asustáramos porque eso era algo cíclico; "a ver cuando ostias aprende esta gente a hablar en cristiano, cojones", dijo entonces con voz ronca el antiguo aceitunero.

En poco tiempo la incertidumbre se transformó en temor, y éste se extendió por todo el sector azulejero (entre otros) como si los trabajadores fuesen pólvora. No tardaron en llegar los primeros despidos, y a la que Victor y Susana se quisieron dar cuenta estaban haciendo cola en la oficina del INEM. La empresa no les pagó todo lo correspondiente de sus despidos ya que se declaró insolvente, y el paro de ambos, como si de un reloj de arena se tratase, llegó a su fin. Fue entonces cuando el banco, tan amable en su día al concederles la hipoteca, les embargó el piso que llevaban años pagando con el sudor de su frente, sin pestañear, con todas las de la ley, así a las bravas, y por supuesto, sin devolverles ni un euro de lo que ya habían pagado del mismo.

El mismo día del embargo, mientras Víctor y su familia llevaban sus pertenencias al piso de un compañero de trabajo que les dejaba quedarse allí un tiempo, el desconsolado padre de familia escuchó en la radio, cabizbajo, que el gobierno destinaría un porrón de miles de millones de euros a los bancos para salvar la economía nacional y encauzar la situación actual. Entonces Víctor se cabreó, se cabreó mucho, porque una cosa es ser un currito y otra es ser gilipollas; "llevo 30 años cotizando en las putas arcas del estao, y ahora esos cuartos se los dan a los que me han quitao la casa donde vivir, ¡hay que joderse mecagüen la puta!".

Al poco tiempo y con el cabreo reconvertido en resignación y frustración, Víctor, Susana y sus dos hijos se montaron en un tren y regresaron a la tierra que les vio marchar en su día, con el alma rota y el corazón remendado, sin saber a quién echar la culpa, pero con una cosa muy clara en sus mentes: tarde o temprano uno se da cuenta para quién son las chuletas y para quién las sobras.

jueves, 3 de febrero de 2011

La revolución del Tea Party

Llevo varias semanas escuchando aquí y allá que el Tea Party está haciendo un gran daño a Obama y a su plan político, pero no tenía mucha idea de lo que es exactamente este insólito movimiento; por ello, he intentado documentarme un poco e intentar explicar en este blog, o al menos aclarar, algunas facetas de este movimiento tan ambiguo.

El Tea Party toma su nombre del famoso acontecimiento anticolonialista que supuso un precedente en la historia reciente de Estados Unidos, el motín del té de Boston. En este motín, los colonos americanos lanzaron un cargamento completo de té al mar como acto de protesta, ya que Gran Bretaña aprobó unos impuestos sobre el té sin que los colonos americanos tuviesen una representación en el parlamento británico. Este hecho es muy simbólico y significativo para todos los estadounidenses, ya que fue la mecha que encendió la guerra por la independencia, es decir, fue el origen del cambio hacia la libertad.

Es este mismo espíritu el que intentan rescatar y contagiar los componentes del Tea Party, bajo la idea de "este país es nuestro; recuperémoslo", los seguidores de este movimiento abogan por una vuelta a los orígenes, por una filosofía conservadora a la vez que libertaria y por una forma antiestatista de gobernar. La gran masa de seguidores del Tea Party son personas de clase media, cansadas ya de ver como el estado invierte sus impuestos en causas que ellas no han elegido, aburridas de unos sistemas cada vez más burocráticos que no solucionan nada y, sobretodo, son personas ávidas de cambios.

En tiempos de crisis es fácil adivinar que una gran multitud de ciudadanos va a encajar en ese perfil, quizás por eso el Tea Party convence, según las últimas encuestas, a un 20% de la población estadounidense; una cifra nada desdeñable. Su fusión de ideologías es clave para entender su gran éxito; ellos apuestan, en parte, por una filosofía conservadora, como deja ver su obsesión por cumplir la constitución estadounidense en todos los aspectos, a la vez que proclaman a los cuatro vientos una filosofía libertaria, esto quiere decir que no quieren ni oír hablar de intervencionismo estatal, es decir, huyen de cualquier cosa que se parezca mínimamente al socialismo, como puede ser la ley de protección al paciente y cuidado de salud asequible, el gran logro de Barack Obama.

Todo esto puede entenderse mejor al analizar el manifiesto que han creado los miembros del movimiento, el cual se compone de diez puntos que deben cumplir sus candidatos al parlamento, siendo el primer punto el más votado y el décimo el menos votado.

  1. Identificar la constitucionalidad de toda ley nueva: Exigir que cada proyecto de ley para determine su disposición específica en la Constitución de los EE.UU. que le da al Congreso la facultad de hacer el proyecto de ley. (82.03%)
  2. Rechazar el comercio de emisiones: Detener el enfoque administrativo "cap and trade" utilizado para controlar las emisiones de dióxido de carbono a través de incentivos económicos para lograr reducciones en las emisiones de dióxido de carbono. (72.20%)
  3. La demanda de un presupuesto federal equilibrado: Comenzar el proceso de enmienda constitucional que exige un presupuesto equilibrado con una mayoría de dos tercios necesaria para cualquier modificación de impuestos. (69.69%)
  4. Simplificar el sistema tributario: Adoptar un sistema de un solo tipo impositivo simple y justo, erradicando el Código de Rentas Internas y su sustitución por otro que no sea superior a 4.543 palabras - la longitud de la Constitución original. (64,9%)
  5. Auditoría de los organismos gobierno federal por constitucionalidad: Crear un grupo de trabajo de Cinta Azul que realice una auditoría de las agencias y programas federales, la evaluación de su constitucionalidad, y la identificación de la duplicación, despilfarro, ineficacia, y los organismos y programas que sea mejor dejar en manos de los estados o las autoridades locales. (63,37%)
  6. Limitar el crecimiento anual en el gasto federal: Imponer un límite legal que limita el crecimiento anual del gasto federal total a la suma de la tasa de inflación más el porcentaje de crecimiento de la población. (56.57%)
  7. Derogación de la legislación sanitaria aprobada el 23 de marzo de 2010: Trabajar por la derogación de la Ley de Protección al Paciente y Cuidado de Salud Asequible. (56.39%)
  8. Aprobar una política energética en linea con los puntos anteriores: Autorizar la exploración de reservas de energía adicionales para reducir la dependencia estadounidense en fuentes extranjeras de energía y reducir los obstáculos reglamentarios a todas las demás formas de la creación de energía. (55,5%)
  9. Reducir la demarcación: Colocar una moratoria sobre todas las asignaciones hasta que el presupuesto esté equilibrado y, a continuación requerir una mayoría de 2/3 para aprobar cualquier presupuesto. (55.47%)
  10. Reducir los impuestos: La derogación permanente de todos los recientes aumentos de los impuestos, y extender las actuales reducciones temporales en el impuesto sobre la rentaimpuesto sobre el capital e impuesto sobre la herencia, actualmente programadas para finales de 2011. (53.38%)


Algo curioso es que el Tea Party no está constituido como un partido político, sino que solamente es un movimiento ideológico, movimiento que ha calado fuertemente en muchos afiliados del partido Republicano, los cuales están revolucionando el ideario interno de dicho partido. También es cierto que, como conservadores que son, tienen relación con asociaciones y grupos extremistas, como pueden ser algunas organizaciones antiabortistas y antigays, o incluso con integristas religiosos que quieren sacar la teoría evolucionista del plan de estudios nacional.

Todo esto crea un horizonte de esperanza para algunos y de temor para otros, según sea el posicionamiento de cada cual. No obstante, voy a permitirme realizar una reflexión personal; deberíamos observar el comportamiento de este tipo de movimientos ideológicos sin apasionarnos, pues las pasiones por ideologías políticas extremas en épocas de crisis no suelen dar buenos frutos, o ¿es que acaso no tenemos memoria?.

miércoles, 2 de febrero de 2011

Cambio climático

Actualmente todavía existe gente que opina que el cambio climático no es más que una patraña inventada por ecologistas alarmistas, y justifican su posición diciendo que éste es un cambio cíclico que ocurre cada "x" años en la Tierra. No les falta razón en su argumentación, pues cada cierto tiempo en la vida de la Tierra se producen estos cambios, pero aun así están diciendo una verdad a medias.

Como puede verse en las gráficas al final del párrafo, un efecto obvio del cambio climático es el calentamiento global a causa de la acumulación de CO2 en la atmósfera, y esta subida de temperaturas coincide casualmente con la gran explosión industrial del siglo XX. A raíz de este desenfreno productivo, empujado por el motor de los combustibles fósiles durante más de un siglo, los científicos han evaluado este año 2010 como "el más cálido de la historia", junto con el año 2005, siendo estos dos años récords de otros récords en temperatura como lo fueron los años 2004, 2003, 2002 y 1998.

Aunque el calentamiento global es un gran problema no es "el problema", ya que un cambio climático es como su propio nombre indica un cambio de los climas, y en un clima actúan muchos más factores a parte de la temperatura, como pueden ser: la humedad, la presión, el viento y las precipitaciones. No obstante todos estos factores están íntimamente relacionados, como si de un organismo vivo se tratase, ya que al igual que él si al clima no le funciona bien uno de sus sistemas, como puede ser la temperatura, los demás factores que lo componen también se desajustarán.

Este concepto se ve muy bien en las grandes inundaciones y lluvias torrenciales que vemos diariamente por las noticias bajo titulares del tipo: "En Villa de arriba ha llovido más en la última semana que en todo un año", o "En Australia se ha inundado el territorio correspondiente a Francia y Alemania juntas". Esto sucede porque  el aumento de las temperaturas globales acelera el ciclo hidrológico que todos conocemos, es decir, se evapora el agua antes, se condensa más cantidad de ésta, precipita más, etc. Esto causa un desequilibrio hídrico que trae como consecuencia la desertización de zonas con tendencia árida o por el contrario las inundaciones de estas mismas zonas (como está siendo el caso de muchas áreas de Andalucía).

Otro problema que trae consigo el cambio climático es el deshielo. Mientras que en la Antártida ha aumentado la capa de hielo en estos últimos años, en el ártico no hace más que desaparecer, causando este deshielo un impacto terrible para los ecosistemas mundiales. Este hecho no es solamente perjudicial para la vida, sino que además acelera en mayor medida el cambio climático, en concreto el calentamiento global. Esto sucede porque los dos polos actúan como espejos cromáticos de la luz, es decir, al ser blancos reflejan una gran cantidad de luz hacia el universo e impiden que el planeta se sobrecaliente, en cambio, lo que sucede cuando hay menos superficie helada en los polos, es que estos reflejan menos luz al universo, y por consiguiente, el oscuro océano que ocupa la superficie descongelada atrapa mucho más el calor, acelerando así el deshielo y repitiéndose el ciclo una y otra vez.

Así pues no debemos caer en el error de pensar que cada factor del cambio climático actúa por separado, sino que todo es un mecanismo perfectamente engranado, y que si nosotros, los seres humanos, queremos vivir en este planeta lo mejor posible, tendremos que engranar sin problemas con la madre Tierra. 

sábado, 22 de enero de 2011

Las empresas del Tercer Reich

Muchas de las empresas más rentables y reconocidas hoy en día poseen, si nos ponemos a buscar, un inicio empresarial no muy brillante. Tanto fabricantes de automóviles, empresas de ropa y colonias, farmacéuticas y muchas otras alcanzaron el éxito empresarial gracias a la vinculación directa con el Tercer Reich, quién en su día las contrato para que suministraran, cada una en su sector, los productos necesarios para culminar con éxito el ambicioso plan nacional socialista.

Un ejemplo claro de esto es la marca Volkswagen, la cual se lucró fabricando coches militares para el régimen nazi. Su historia empezó cuando Hitler, en el año 1933, se entrevistó con Ferdinand Porsche para conseguir que se desarrollara un coche "para el pueblo" o "Volkswagen", y lo cierto es que lo consiguió. El coche desarrollado fue el Volkswagen Tipo 1, pero su uso principal no fue el buscado en un principio, sino que se utilizó mayormente como vehículo militar en las acciones del Afrika Korps, en el norte del continente africano. No obstante, este empujón de producción militar fue el trampolín que lanzó a esta empresa automovilística al reconocimiento colectivo y a la consolidación como marca.

Algo, cuanto menos curioso que mencionar, es que en los bombardeos aliados a las industrias alemanas las fábricas de Volkswagen terminaron en escombros, mientras que las del estadounidense Henry Ford, quién al igual que Volkswagen suministraba (en este caso capital privado) al Tercer Reich, apenas fueron tocadas.

Otro ejemplo de empresa con pasado oscuro es la de la marca Hugo Boss, tan prestigiosa y distinguida en estos días. Dicha empresa se fundó en 1923 en Metzingen, donde Hugo Boss instaló una sastrería; no le fue muy bien ya que en 1930 tuvo que declarar la quiebra del negocio a causa de la crisis instalada en Alemania. En el año 1931 Hugo Boss se afilió al partido nacional socialista y en 1933 dicho partido alcanzó el poder; a partir de este momento la actividad empresarial de Hugo Boss fue un camino de rosas, ya que empezó a vender ropa para los civiles y más tarde fue el encargado de confeccionar los uniformes para las Juventudes Hitlerianas, las SS, las SA y las Wehrmacht.

Bayer tampoco se libra de su espinoso pasado. La famosa farmacéutica alemana, antes de la primera guerra mundial y once días después de lanzar al mercado su mundialmente conocida Aspirina, presentó a la sociedad un jarabe para la tos basado en una sustancia llamada diacetylmorphine, que más tarde paso a llamarse Heroína, nombre que utilizaba comercialmente. Bayer también fue coautor, junto al conglomerado de industrias químicas alemanas IG Farben, del gas Zyklon B, utilizado en las cámaras de gas para quitar la vida a millones de personas; y todavía más, en el campo de concentración de Auschwitz dicha empresa experimentó con seres humanos, hecho que le costó siete años de prisión (si, sólo siete años) al entonces director de la farmacéutica Fritz ter Meer. A Bayer también se le atribuye la creación del gas mostaza (un arma química) y del Tabun (un gas nervioso).

Otras empresas como IBM, BMW y Siemens también alcanzaron el éxito por producir al Tercer Reich. Así pues, vemos que la economía empresarial es igual que un ser vivo, el cual debe adaptarse a los tiempos que corren o condenarse a morir, aunque esos tiempos sean terribles. 

domingo, 16 de enero de 2011

Democracia, ¿lo mejor para la sociedad?

La Real Academia Española da dos definiciones para el término democracia, la primera "doctrina política favorable a la intervención del pueblo en el gobierno", la segunda "predominio del pueblo en el gobierno político de un Estado". En las dos definiciones se da a entender que el pueblo, de una forma más o menos influyente, tendrá poder en el gobierno del Estado, pero, ¿quién es el pueblo?, pues según la tercera acepción de la RAE son "el conjunto de personas de un lugar, región o país", es decir, en el caso de España el pueblo somos todos los españoles, o dicho de otra forma, todos aquellos que tenemos DNI español.

Por tanto, como ya sabemos, la totalidad de los españoles tenemos el derecho de poder elegir a los gobernantes que nos gobernarán (valga la redundancia) durante los cuatro años próximos una vez pasadas las elecciones nacionales; es más, tenemos el derecho de formar nuestro propio partido político y de presentarnos a dichas elecciones. Estos derechos son admirables y han costado ríos de sangre y tinta conseguirlos, y si gastamos unos instantes en reflexionar sobre ellos nos daremos cuenta de lo bien paridos que están, pues garantizan un sistema de gobierno sin tiranías y con una libertad de expresión nunca vista hasta hace bien poco.

Entonces, teniendo a disposición nuestra un arma tan noble como la Constitución Española, la cual garantiza los derechos antes mencionados y muchos más de igual importancia, ¿cómo es posible que todavía haya hambrientos en las aceras, que fabriquemos minas antipersonas y bombas racimo o que se hagan obras medioambientalmente contraproducentes?, aún digo más, ¿cómo es posible que unos pocos vivan mejor que otros muchos, que los gobiernos hagan tejemanejes a espaldas del pueblo y que muchos de nuestros cargos públicos ejerzan la corrupción casi sin esconderse?; es decir, ¿cómo puede ser que suceda todo eso siendo que son hechos éticamente incorrectos y siendo que nosotros, el pueblo, elegimos a nuestros gobernantes?. A mí entender y de una forma creo que lógica se pensaría que si algún cargo público realiza su función de una manera éticamente incorrecta, el pueblo, es decir, nosotros lo castigaríamos sustituyéndolo en las próximas elecciones por otra persona más capaz moralmente. Esto, y es una verdadera lástima que no nos sorprenda por la costumbre, no es así.

Por ello toda esta reflexión nos lleva a pensar que algo falla, que hay una pieza que no encaja en el rompecabezas, ya que tenemos el arma y el patrón (la Constitución Española), el medio para lograrlo (el sistema democrático) y los sujetos para llevarlo a cabo activamente (nosotros, el pueblo), entonces, ¿qué es lo que falla?, pues al igual que en los accidentes aéreos en los que no está muy claro lo sucedido, el fallo, por desgracia, es humano.

El peor enemigo de la democracia es su misma gran virtud, el hecho de otorgar el poder al pueblo; esto la convierte en un arma de doble filo, la cual puede ser noble y cívica, y así conseguir una sociedad moralmente sana y con unos sistemas efectivos y transparentes o, por el contrario, ser un arma egoísta y corrupta que convierta el país no ya en una sociedad, sino en muchos "yos" juntos que miren por el bien individual y con unos sistemas de igual corte. ¿De qué dependerá entonces que la espada del sistema democrático taje las desigualdades y mire por el bien común o, por el contrario, se degüelle lentamente?, pues dependerá de aquello que termina por salir cuando se estira del hilo de casi cualquier problema, la educación.

Así pues y volviendo al título de esta entrada, ¿es lo mejor para la sociedad la democracia?, pues si la sociedad que tiene que elegir a los gobernantes es una sociedad a la que le importa más saber que le pasó a Belén Esteban ayer que saber, por ejemplo, de donde viene la crisis económica actual, perdónenme que escriba aquí que la democracia no va a ser lo mejor para la sociedad, ya que está en manos de esa gente elegir a quién gobernará el país durante cuatro años. Esto no es sólo perjudicial en sí mismo, sino que acarrea consecuencias terribles para una sociedad, me explico; los gobiernos, da igual del color que sean, no son imbéciles, y saben que clase de personas son mayoritarias en un país, por tanto para conseguir el objetivo de mantenerse en el poder deben contentar a ese sector de la población. Si la población mayoritaria fuese culta y con unos valores cívicos y medioambientales que mirasen por el bien común y del entorno, al gobierno de turno no le quedaría otra que ejercer políticas acordes al ideario popular. En cambio, en caso contrario la respuesta del gobierno sigue siendo la misma, como estamos acostumbrados a ver, ya que tomar medidas de cualquier tipo que sean impopulares, aunque estas busquen un beneficio colectivo a medio o largo plazo, será un suicidio para el gobierno que se atreva a llevarlas a cabo.

Con este argumento no intento posicionarme en ninguna ideología extrema, simplemente intento analizar lo más objetivamente posible algo que, a mi parecer, es uno de los problemas más apremiantes de este país, y por qué no decirlo, de casi todos los países del mal llamado primer mundo. Así pues, mientras no se potencie una buena educación a las nuevas generaciones estamos lejos de progresar en valores como sociedad, aunque económicamente y tecnológicamente nos desplacemos a pasos agigantados. Como he dicho antes tenemos el arma y el sistema para poder progresar hacia fines sanos y nobles, pero creo, muy a mi pesar, que esos regalos tan poderosos están, hoy por hoy, en manos de un infante.